La plaza Pérez Galdós de Arguineguín acogió la décima edición de la Feria del Aguacate de Mogán, una cita ya consolidada que volvió a reunir a numerosos residentes y visitantes en torno a los productos de la tierra. El evento celebró su décimo aniversario con una gran afluencia de público y una jornada marcada por el sabor, la tradición y la música, que se prolongó hasta pasadas las 17:00 horas.
Desde primera hora de la mañana, a partir de las 9:00, la feria se convirtió en un escaparate del denominado “oro verde moganero”. Un total de 16 agricultores y agricultoras pusieron a la venta más de 5.000 kilos de aguacate, principalmente de las variedades Fuerte y Pinkerton, con un precio inicial de 4 euros el kilo. Mogán, que cultiva hasta 22 variedades en cerca de 40 hectáreas, volvió a demostrar el alto nivel y el reconocimiento de su producción agrícola.
La oferta se amplió con otros productos locales, como 3.000 kilos de mango, 4.000 kilos de naranjas, además de frutas como marandinas, pitayas y papayas, así como hortalizas entre las que destacaron las calabazas y las piñas. Bajo la carpa permanente se instalaron los puestos de agricultores junto a otros nueve dedicados a productos elaborados, como miel, quesos, repostería, mermeladas o aloe, mientras que alrededor de la plaza una decena de stands de artesanía despertaron el interés del público.
La zona gastronómica fue uno de los espacios más animados de la jornada, con 18 expositores que ofrecieron tapas, pinchos y dulces elaborados con aguacate y productos de kilómetro cero. La ampliación del horario permitió disfrutar de este espacio hasta bien entrada la tarde, acompañado por un ambiente festivo amenizado por las actuaciones de la Parranda El Mejunje, Araguaney, Mariachi Peléon con Yamiley Cruz y Paco Guedes.
La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, y el concejal de Agricultura, Neftalí Sabina, agradecieron la colaboración del Cabildo de Gran Canaria y de Cajasiete, representado en la feria por José Luis Díaz. Ambos coincidieron en destacar que esta décima edición refuerza el carácter de la feria como un referente insular para la promoción del producto local y el apoyo al sector primario, felicitando a agricultores, artesanos y restauradores por el éxito alcanzado en una edición tan especial.
Onalia Bueno subrayó además que la climatología permitió finalmente la celebración del evento, pese al paso de la borrasca Emilia durante los días previos. Asimismo, puso en valor la importancia de estas ferias, junto a la Feria del Mango y Aguacate que se celebra en verano, como espacios de venta directa entre productores y consumidores. “Es una oportunidad para que residentes y turistas conozcan de primera mano la calidad de nuestros productos”, señaló, destacando que los precios del aguacate son razonables porque “se paga la dignidad del agricultor y el valor del producto”.
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