El Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana volvió a vivir este jueves una sesión plenaria marcada por la tensión política, las abstenciones y un ambiente de fuerte confrontación institucional. El intento de recusación contra el alcalde, Francisco García, promovido por el concejal de Nueva Canarias Leví Ramos, terminó fracasando al no alcanzarse el quórum mínimo necesario para celebrar la votación, en una jornada que también dejó la aprobación de varias mociones institucionales y acuerdos por unanimidad.
El pleno quedó prácticamente vacío en el momento decisivo. Solo permanecieron ocho concejales en el salón de plenos, uno menos de los nueve exigidos legalmente para alcanzar el mínimo de un tercio de la corporación. El secretario municipal, Luis Manero, advirtió entonces que “no puede celebrarse la votación de la recusación” y añadió que, a juicio de la Secretaría, “no se podrá votar ni hoy ni en el futuro” debido a la imposibilidad permanente de alcanzar el quórum necesario en este procedimiento.
La situación se produjo tras una cadena de abstenciones, recusaciones y salidas del salón de plenos. Los nueve concejales vinculados a Nueva Canarias —incluidos los seis ediles ahora integrados en Primero Canarias, entre ellos el propio alcalde— ya habían sido apartados de la votación por decisión de Secretaría. También quedó excluida la edil de PP-AV Eva Araña por mantener procedimientos judiciales relacionados con el conflicto.
A ello se sumaron las abstenciones anunciadas por el portavoz de PP-AV, Juan José Ramos, y tres concejales de La Fortaleza, alegando la existencia de causas judiciales abiertas relacionadas con el expediente. Además, Francisco García recusó durante la sesión a esos tres ediles de La Fortaleza. El concejal de Unidos por Gran Canaria, Sergio Vega, también decidió apartarse de la votación al formar parte del gobierno municipal. La ausencia de la concejala socialista Verónica Suárez y del edil no adscrito José Moreno terminó haciendo imposible alcanzar el mínimo legal requerido.
El concejal de Nueva Canarias, Leví Ramos, protagonizó una de las intervenciones más duras de la sesión, calificando lo sucedido como “el mayor timo democrático” y acusando a varios ediles de “reventar el pleno” para impedir el debate sobre la recusación. Ramos denunció además supuestas presiones políticas y aseguró que el Ayuntamiento lleva “meses secuestrado por intereses personales”.
Desde La Fortaleza, Pedro Sánchez defendió la abstención de su grupo asegurando que pretendían evitar una mayor judicialización del conflicto, aunque afirmó que “políticamente Francisco García está absolutamente retratado”. El portavoz de Vox, Sergio Méndez, defendió la recusación alegando que “nadie puede ser juez y parte” en un expediente que afecta directamente al alcalde, mientras que Juan José Ramos, de PP-AV, evitó entrar en el fondo político del asunto y señaló que serán “los tribunales y los vecinos” quienes terminen valorando la situación.
Por su parte, Francisco García calificó la recusación como “una maniobra política torticera” impulsada por “concejales cesados” para intentar “ganar en los despachos lo que no han conseguido políticamente”. El alcalde defendió haber actuado “con transparencia y respeto a la legalidad”.
Más allá de la polémica política, el pleno sí logró sacar adelante varios acuerdos importantes. Todos los grupos aprobaron como Declaración Institucional una moción presentada por la concejala de Igualdad y Diversidad, Olga Cáceres, para mostrar el rechazo institucional al último crimen machista ocurrido en Canarias. Durante su intervención, Cáceres recordó que “110 mujeres y 8 menores han sido asesinados en Canarias desde que existen registros” y reafirmó el compromiso municipal contra la violencia machista.
También se aprobó por unanimidad la propuesta del PP-AV para que el Ayuntamiento ofrezca suelo municipal destinado a la posible instalación de una comisaría, base operativa o dependencia de la Policía Canaria en el municipio, incluyendo además la petición al Gobierno central de un incremento de efectivos de la Guardia Civil en Santa Lucía de Tirajana.
Otra de las iniciativas respaldadas por unanimidad fue la moción de La Fortaleza para reforzar la vigilancia policial y sancionar la presencia de perros sueltos en diferentes zonas del municipio, especialmente en La Blanca. El concejal de Limpieza Viaria, Juan Francisco Guedes, reconoció que se trata de una problemática existente en distintos barrios y explicó que el Ayuntamiento mantiene campañas de sensibilización y control para mejorar el civismo.
El pleno también aprobó con mayoría la adhesión al pacto contra el transfuguismo impulsado por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), una propuesta presentada por PP-AV. En cambio, fue rechazada la moción de Vox que planteaba limitar ayudas públicas a personas migrantes en situación irregular y promover expulsiones del territorio nacional.
La sesión concluyó sin resolver la recusación al alcalde y con una imagen de fuerte fractura política dentro del consistorio, en un conflicto que continúa marcando la actualidad institucional del municipio.
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