El alcalde de Santa Lucia de Tirajana revienta el Pleno en el último momento, deja fuera de juego a los tres concejales de Nueva Canarias y los manda a la grada retirándoles las competencias.

La guerra entre Nueva Canarias y Primero Canarias alcanzó este jueves su punto más álgido. El alcalde de Santa Lucía de Tirajana, Francisco García, decidió dejar sin competencias a los tres concejales que permanecen en Nueva Canarias dentro del grupo de gobierno —Yaiza Pérez, Leví Ramos y Ofelia Alvarado— tras apoyar una moción presentada por el PP para combatir el transfuguismo. Tras el anuncio, realizado durante el pleno municipal, el primer edil convocó una rueda de prensa en la que ofreció explicaciones, con la presencia de Radio Planeta GC.
García se mostró contundente contra sus excompañeros, a quienes acusó de “deslealtad”. Explicó que la decisión fue tomada durante la propia sesión, aunque aseguró contar con el respaldo de sus socios de gobierno, PSOE y Unidos por Gran Canaria. Esta situación deja al Ayuntamiento con un gobierno en minoría conformado por 12 concejales de los 25 que integran la corporación.
En su comparecencia ante los medios, el alcalde defendió que la moción apoyada por Nueva Canarias suponía un intento de desestabilizar al Ejecutivo local y alterar el equilibrio institucional. A su juicio, se trataba de una iniciativa con un marcado carácter político que no respondía al interés general del municipio.
García señaló que, desde el inicio de la legislatura, su prioridad ha sido garantizar la gobernabilidad de Santa Lucía de Tirajana mediante el diálogo y la cooperación entre las fuerzas que integran el gobierno. Sin embargo, afirmó que no podía tolerar actuaciones que consideró contrarias a los acuerdos alcanzados y a la lealtad entre socios.
Asimismo, recordó que el asunto había sido abordado previamente en reuniones internas del grupo de gobierno, donde se había advertido del alcance de la moción y de sus posibles consecuencias políticas. Pese a ello, lamentó que los ediles de Nueva Canarias optaran finalmente por respaldarla junto al Partido Popular.
El regidor también aseguró que, en encuentros previos, los concejales de NC plantearon condiciones relacionadas con el reparto de áreas de gobierno, una posibilidad que fue descartada por el Ejecutivo. En este sentido, recalcó que no está dispuesto a aceptar “presiones ni chantajes políticos” para mantener la estabilidad.
Tras la retirada de competencias, el alcalde mantuvo contactos con los representantes del PSOE y Unidos por Gran Canaria, quienes, según indicó, respaldaron la decisión adoptada. Ambos socios coincidieron en la necesidad de preservar la gobernabilidad y evitar escenarios de bloqueo institucional.
De cara a los próximos días, Francisco García anunció el inicio de una ronda de conversaciones con las distintas fuerzas políticas municipales para analizar posibles acuerdos que permitan reforzar la estabilidad del Ayuntamiento en esta nueva etapa en minoría.
Finalmente, el alcalde subrayó que las consecuencias de la inestabilidad política no recaen en los cargos públicos, sino en la ciudadanía. “Nuestra obligación es seguir trabajando por Santa Lucía, dejando a un lado las estrategias partidistas”, concluyó.
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