El Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) prevé concluir a finales de este año las obras del nuevo tanque de olas que construye junto al puerto de Arinaga, con el objetivo de que las instalaciones puedan comenzar a funcionar en 2027. El proyecto permitirá al Archipiélago disponer de una plataforma avanzada para investigar, ensayar y demostrar tecnologías vinculadas a las energías renovables marinas.
Los trabajos comenzaron a principios de abril y cuentan con un plazo de ejecución de nueve meses. La actuación está siendo ejecutada por la UTE Satocan-Lopesan Asfaltos y Construcciones y contempla tanto la construcción del tanque como las instalaciones complementarias que conformarán este nuevo laboratorio de hidráulica marina.
Durante la primera fase se llevaron a cabo los movimientos de tierra y posteriormente se ejecutaron la losa y el vaso de la piscina, que contará con una superficie aproximada de 400 metros cuadrados y seis metros de profundidad. Próximamente comenzarán los trabajos correspondientes a la nave que albergará el conjunto de las instalaciones.
Un laboratorio para las energías del mar
El proyecto contempla además la instalación de un generador de olas y de los correspondientes equipos absorbedores. El diseño de estas infraestructuras ya ha concluido y su ejecución e instalación se desarrollará en la última fase de la actuación.
El futuro tanque permitirá realizar ensayos de prototipos de energías renovables marinas en la Zona Franca de Arinaga y se convertirá en el segundo tanque de olas de España de estas características, después del existente en la Fundación Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria, en Santander.
Antes de licitar las obras, el ITC obtuvo de la Autoridad Portuaria de Las Palmas una concesión de 6.379 metros cuadrados en el entorno del puerto de Arinaga, incluyendo superficie terrestre y espacios en la lámina de agua destinados a diferentes ensayos.
La concesión contempla 2.369 metros cuadrados terrestres para el laboratorio de hidráulica marina, donde se ubicará el tanque de olas, además de 1.616 metros cuadrados destinados a canalizaciones eléctricas y tres espacios en el agua para ensayar tecnologías de fotovoltaica flotante, energía undimotriz y eólica marina.
Una plataforma para probar tecnología en condiciones reales
El objetivo del proyecto es crear una plataforma de experimentación capaz de ensayar, demostrar y validar prototipos y dispositivos innovadores de energías renovables marinas, especialmente aquellos que se encuentren en fases precomerciales.
Las instalaciones permitirán estudiar el comportamiento del oleaje y su interacción con diferentes estructuras, así como analizar la estabilidad de plataformas y prototipos frente a las condiciones que se registran en las aguas de Canarias.
La infraestructura permitirá avanzar en la madurez tecnológica de los prototipos, pasando de niveles iniciales de prueba de concepto a fases de demostración en condiciones de operación reales dentro de la escala Technology Readiness Levels (TRL).
La piscina contará además con elementos que permitirán simular diferentes situaciones de mareas y corrientes, facilitando el análisis del comportamiento de los prototipos antes de su implantación en el medio marino.
Arinaga, referente en innovación marina
La nave que albergará el tanque se levantará en una parcela de la Zona Franca del puerto, en la esquina de las calles Los Dragos y Las Palmeras. El edificio dispondrá de espacios distribuidos en dos plantas a ambos lados de la piscina, comunicadas mediante una escalera de hormigón y un ascensor.
Con esta infraestructura, Arinaga aspira a convertirse en un punto de referencia para la investigación y experimentación de las energías renovables marinas, reforzando el papel de Gran Canaria y de Canarias en el desarrollo de tecnologías vinculadas al aprovechamiento energético del océano.
La previsión del ITC es que las obras principales estén terminadas a finales de 2026 y que el nuevo tanque de olas y el resto de la plataforma puedan estrenarse durante 2027.
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