Carrizal vivió unos días inolvidables con la celebración de las tradicionales fiestas de mayo en honor a San Isidro Labrador, unas jornadas marcadas por la participación ciudadana, el arraigo a las costumbres y el protagonismo de la cultura popular canaria. Organizadas por el Ayuntamiento de Ingenio, a través de la Concejalía de Festejos, junto al Patronato Bicentenario de la Virgen, las celebraciones volvieron a convertir al núcleo de Carrizal en un punto de encuentro para vecinos, vecinas y visitantes.
La programación comenzó con la representación de la comedia “Lo llaman amor”, a cargo de la Escuela de Talentos Saray Castro, que llenó el Parque del Buen Suceso de humor y entretenimiento. El tradicional Torneo de Zanga reunió posteriormente a 30 equipos en una cita que destacó por el compañerismo y el entusiasmo de los participantes, mientras que la noche continuó con actuaciones musicales que animaron a decenas de personas hasta la medianoche.
El fin de semana continuó con actividades infantiles, el XXX Festival Infantil de la AFC Guayadeque y el concierto “Chundarata” de la Banda Juvenil de la Sociedad Musical Villa de Ingenio, que ofreció un espectáculo dinámico y lleno de energía combinando diferentes estilos musicales. La música y el ambiente festivo continuaron durante toda la jornada, consolidando el carácter familiar y participativo de estas celebraciones.
La jornada principal estuvo protagonizada por la solemne misa y la posterior procesión de San Isidro Labrador por las calles del casco histórico, acompañada por el grupo Los Cochineros. Uno de los momentos más emotivos fue el homenaje al artista Emilio Almoguera, reconocido por su aportación al embellecimiento del municipio mediante las tradicionales arpilleras decorativas que adornan las fachadas durante las fiestas.
La feria-exposición de ganado volvió a convertirse en uno de los grandes atractivos, alcanzando en esta edición las 282 cabezas de ganado y confirmando el crecimiento continuo de una muestra que reúne cada año a más profesionales del sector. Junto a ella, el mercadillo artesanal y agroalimentario puso en valor el trabajo de artesanos, artesanas y productores locales, reforzando el vínculo entre tradición, economía local y desarrollo del municipio.
El cierre de las fiestas llegó con la actuación de Los Cochineros y el cuerpo de baile de Antiguos Coros y Danzas de Ingenio, que ofrecieron el espectáculo “Aires”, un recorrido por algunos de los Aires de Lima más representativos del archipiélago. Con ello concluyeron unas celebraciones que, una vez más, pusieron de manifiesto la importancia de mantener vivas las tradiciones, fortalecer la identidad cultural y fomentar la convivencia entre generaciones.
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