El Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana vivió este martes otro pleno cargado de enfrentamiento político y acusaciones cruzadas. La sesión extraordinaria, promovida por la oposición para abordar el informe del secretario municipal que considera no adscritos al alcalde Francisco García y a otros cinco concejales, acabó nuevamente en un clima de máxima tensión institucional.
Durante la convocatoria, el alcalde mantuvo la misma postura que ya defendió en el anterior pleno ordinario, apoyándose en el criterio emitido por el Gobierno de Canarias, que sostiene que los ediles implicados continúan conservando su condición de adscritos, en contra del informe técnico del secretario municipal.
La oposición advirtió durante la sesión de que un pleno extraordinario solo puede ceñirse al asunto concreto que motivó su convocatoria, recordando que cualquier acuerdo o intervención fuera de ese marco podría ser declarado nulo. En esa línea se pronunció el concejal de Nueva Canarias, Leví Ramos, quien insistió en que la sesión debía limitarse exclusivamente a dar cuenta de la situación corporativa de los concejales afectados.
Este nuevo choque institucional se produce apenas días después del polémico pleno ordinario de abril, que terminó con el abandono de la oposición entre fuertes protestas y acusaciones de “cacicada” hacia el grupo de gobierno.
La tensión política sigue escalando en el municipio y varios partidos de la oposición ya trabajan en la elaboración conjunta de una denuncia ante la Fiscalía por una posible prevaricación relacionada con la gestión de este conflicto político y administrativo.
Facebook
X
WhatsApp