Durante estos días, el calendario religioso se estructura en torno a los momentos clave del cristianismo. El Jueves Santo rememora la Última Cena con la celebración de la eucaristía y el tradicional lavatorio de pies en las parroquias. El Viernes Santo, jornada de luto y recogimiento, acoge los actos centrales con la celebración de la Pasión del Señor y la salida de procesiones que representan el camino hacia la crucifixión. El Sábado Santo queda marcado por el silencio y la reflexión, culminando en la Vigilia Pascual, mientras que el Domingo de Resurrección pone fin a la semana con celebraciones que simbolizan la victoria de la vida.
En la comarca del sureste, los municipios de Santa Lucía de Tirajana, Ingenio y Agüimes concentran una programación amplia que combina tradición, organización parroquial y participación vecinal.
En Agüimes, uno de los actos más representativos es el Vía Crucis procesional del Viernes Santo por el casco histórico, donde las imágenes recorren calles estrechas en un ambiente de silencio, acompañado por música sacra. Además, destaca la escenificación de la Pasión, una representación viviente que involucra a numerosos vecinos y que se ha convertido en un referente cultural del municipio.
Por su parte, Ingenio mantiene una programación continuada desde el Domingo de Ramos, con la bendición de palmas y olivos, hasta el Domingo de Resurrección. Las procesiones del Encuentro y del Santo Entierro congregan a numerosos fieles, con recorridos que atraviesan las principales calles del municipio y que cuentan con la participación de cofradías y bandas de música.
En Santa Lucía de Tirajana, los actos se distribuyen entre distintos núcleos como Vecindario, Sardina o el casco histórico, destacando los viacrucis al aire libre, las celebraciones comunitarias y la implicación de colectivos parroquiales. La participación ha ido en aumento en los últimos años, consolidando estas celebraciones dentro del calendario local.
Las procesiones del Viernes Santo siguen siendo el eje central de la Semana Santa en toda la comarca, caracterizadas por la sobriedad, el respeto y la alta participación. A ellas se suman otros actos como las horas santas, vigilias, confesiones y celebraciones litúrgicas que completan una programación intensa.
Desde las parroquias y ayuntamientos se destaca la creciente implicación de la población, tanto en la organización como en la asistencia, así como el valor cultural y patrimonial de estas celebraciones. La Semana Santa no solo mantiene su carácter religioso, sino que también se reafirma como un elemento de cohesión social y de preservación de las tradiciones en el sureste de Gran Canaria.
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