La intensa lluvia caída durante la madrugada de este viernes ha golpeado con especial dureza a los municipios de Mogán y San Bartolomé de Tirajana, dejando uno de los episodios más complicados del temporal en el sur de Gran Canaria. El barranco de Arguineguín bajó con gran caudal, provocando el cierre de la GC-505 y el aislamiento de varios núcleos de población.
Decenas de vecinos quedaron incomunicados durante horas en zonas como El Horno y Filipinas, sin posibilidad de entrada o salida debido a la fuerza del agua y al estado de las carreteras, afectadas por arrastres y escorrentías.
Uno de los momentos más críticos se vivió cuando una mujer fue arrastrada por la corriente del barranco. La afectada logró sujetarse a un árbol mientras esperaba la llegada de los servicios de emergencia, que actuaron en condiciones muy complejas para proceder a su rescate.
La GC-505 continúa siendo el punto más sensible, ya que permanece cerrada en varios tramos al no poder garantizarse la seguridad. Este episodio vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de estas zonas, donde las carreteras discurren junto a cauces activos.
Además, la situación ha reavivado la preocupación por la presencia de más de 200 familias en asentamientos ubicados en el propio barranco, en condiciones precarias y en una zona de alto riesgo ante crecidas. Un problema estructural que sigue sin resolverse y que, en episodios de lluvias intensas, podría tener consecuencias graves.
El temporal ha dejado múltiples incidencias en el sur de la isla, especialmente en Mogán, donde la activación repentina de barrancos ha generado situaciones de peligro en cuestión de minutos. Las autoridades insisten en evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse alejados de cauces, recordando que este tipo de episodios no son aislados y se repiten cada vez que se registran lluvias intensas en la isla.
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