El grupo político ASBA–Primero Canarias ha expresado su preocupación por la situación administrativa del Ayuntamiento de Valsequillo tras la autorización para el traslado del tesorero municipal, el único funcionario con habilitación nacional que ocupaba su plaza en propiedad en el consistorio.
Según la formación liderada por Francisco Atta, esta decisión deja a la institución sin una figura técnica clave para garantizar el control económico, financiero y jurídico, lo que podría afectar a la estabilidad interna y a la correcta gestión de los recursos públicos.
Desde la oposición se advierte de que la ausencia de este perfil especializado puede generar dificultades en los procesos de fiscalización, contratación y supervisión presupuestaria, además de incrementar la dependencia de informes externos o soluciones provisionales. En este sentido, ASBA considera que se trata de una situación evitable si se hubiera planificado con antelación la cobertura de la plaza.
La formación también denuncia una falta de coherencia entre el discurso que mantenía el actual grupo de gobierno cuando estaba en la oposición y sus decisiones actuales. Recuerdan que, en etapas anteriores, defendían la necesidad prioritaria de contar con habilitados nacionales en los órganos de control, una postura que, a su juicio, ha quedado relegada.
Asimismo, critican la ausencia de actuaciones para cubrir otras plazas técnicas vacantes, lo que, según indican, repercute directamente en la agilidad administrativa y en la calidad del servicio que se presta a la ciudadanía. ASBA responsabiliza de esta situación a la actual coalición de gobierno, integrada por distintas formaciones políticas y una concejala no adscrita.
Otro de los aspectos señalados por el grupo político es la renuncia a la auditoría económica anunciada por el alcalde, Juan Carlos Hernández, en su investidura. De acuerdo con ASBA, esta iniciativa, presentada en su momento como una apuesta por la transparencia, ha quedado paralizada sin una explicación pública clara.
La formación sostiene que esta decisión se produce después de comprobar que las cuentas municipales no reflejan el escenario de deterioro económico que el gobierno había señalado previamente. Para ASBA, este cambio de postura pone en cuestión la credibilidad del compromiso adquirido con los vecinos y vecinas. Desde el grupo insisten en la necesidad de recuperar una gestión basada en criterios técnicos, planificación a medio plazo y rendición de cuentas, con el objetivo de reforzar la confianza ciudadana y garantizar la estabilidad institucional del Ayuntamiento.
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