La ampliación de la GC-1 en Telde arrancará antes del verano de 2026

El proyecto de ampliación de la GC-1 a su paso por Telde continúa avanzando tras su presentación técnica y la confirmación de que las obras podrán comenzar antes del verano de 2026, una vez se adjudiquen los trabajos en los próximos meses.
El anuncio se realizó en la Casa Condal, en un acto que contó con la presencia del consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez; el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales; los consejeros insulares Teodoro Sosa y Augusto Brito; el alcalde de Telde, Juan Antonio Peña; el concejal de Vías y Obras, Iván Sánchez; y la directora general de Infraestructura Viaria, Rosana Melián.
El alcalde valoró la jornada como “un día importante para la ciudad”, subrayando que la actuación permitirá resolver un problema histórico de tráfico y recuperar el acceso a La Pardilla, cerrado meses atrás. “Se ha hablado durante años y ahora empieza a hacerse realidad”, afirmó.

Un cuarto carril para eliminar el cuello de botella

El director del proyecto, Oswaldo Medina, explicó que la intervención contempla la creación de un cuarto carril en cada sentido entre La Estrella, La Pardilla y el entorno comercial de Aguabarranco–La Mareta. Se mantendrán los accesos actuales, se repondrá la pasarela peatonal y la parada de guaguas, y será necesario desplazar una tubería de fuel próxima a la vía.
Aunque la obra no presenta gran complejidad técnica en su ejecución, sí supone un reto por desarrollarse en una de las vías con mayor intensidad de tráfico de Canarias, con más de 160.000 vehículos diarios. El plazo estimado es de 12 meses y se prevén trabajos nocturnos y aperturas parciales, priorizando la recuperación anticipada del acceso a La Pardilla.
Rodríguez destacó que la actuación se centrará en el tramo más conflictivo, entre Bocabarranco y La Estrella, donde se produce el efecto embudo al pasar de cuatro a tres carriles. El objetivo es aumentar la capacidad estructural, mejorar la seguridad vial y optimizar los accesos a La Mareta, La Estrella y La Pardilla.

Estrategia global frente al colapso viario

Antonio Morales recordó que Gran Canaria soporta una densidad de circulación excepcional, cercana a los 165.000 vehículos diarios en este eje, lo que ha obligado a impulsar medidas complementarias como rediseño de carriles, acuerdos para escalonar horarios y protocolos para la retirada rápida de vehículos averiados.
En este contexto, la ampliación de la GC-1 se enmarca en una estrategia más amplia para mejorar la movilidad insular, que también pasa por reforzar el transporte público y fomentar el uso compartido del vehículo privado.

Inversión y calendario

La actuación cuenta con una inversión superior a 9 millones de euros —más de 10 millones incluyendo control y vigilancia— y ya dispone de ofertas presentadas por varias empresas. Tras la adjudicación y la firma del contrato se procederá al acta de replanteo y al inicio efectivo de las obras, previsto antes del verano de 2026.
El Gobierno de Canarias ha activado de forma paralela la licitación del contrato de control y vigilancia, reforzando así la planificación técnica y jurídica del proyecto. Además, los pliegos priorizan propuestas que reduzcan el plazo de ejecución y permitan aperturas parciales anticipadas.
Con esta intervención estratégica, las administraciones implicadas buscan reducir la congestión en horas punta, mejorar la seguridad vial y reforzar la competitividad y calidad de vida en uno de los principales corredores de movilidad de la isla.
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